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miércoles, 11 de junio de 2014

Especies de Guadarrama descritas por investigadores del Museo

INVESTIGACIÓN

Una parte muy importante de la investigación que se hace en el Museo Nacional de Ciencias Naturales es la relacionada con el descubrimiento de nuevas especies y su clasificación, la ciencia llamada Taxonomía. No se puede decir que sea una especialidad de moda, aunque es fundamental para conocer la Biodiversidad, esa palabra sí que lo está, y para que otros científicos puedan saber con qué especies están trabajando y que relaciones de parentesco evolutivo tienen con las demás.

El Museo tiene una tradición en Taxonomía tan larga como su propia historia y entre las especies descritas por su personal hay muchas estudiadas y encontradas en la Sierra de Guadarrama y algunas de ellas desde la Estación Biológica El Ventorrillo. Las tres últimas especies que presentamos fueron descubiertas en el siglo XIX y nos muestran hasta qué punto seguimos el camino iniciado por nuestros predecesores. Por su interés y curiosidad hemos seleccionado este particular “Top-ten”:

Aulacidea pilarae Nieves-Aldrey, 2012

Avispilla (cinípido) formadora de agallas en las cabezuelas florales de la planta asterácea Serratula nudicaulis. Se encontró en el Valle del Lozoya (Madrid). Son muy conocidas las agallas en árboles y arbustos, pero no tanto en herbáceas, donde hay un interesante campo de investigación. Las agallas, son un precioso ejemplo de coevolución planta-insecto.

Ejemplar hembra de Aulacidea pilarae.
Ejemplar macho de Aulacidea pilarae
Corte de la cabezuela floral de Serratula nudicaulis, con las agallas y las larvas en su interior. 
Plantas de Serratula nudicaulis, en el lugar donde se descubrió la especie Aulacidea pilarae, es decir, su Localidad Tipo.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


Psammodromus occidentalis Fitze, González-Jimena, San-José, San Mauro y Zardoya, 2012

Las hasta ahora conocidas como lagartijas cenicientas, Psammodromus hispanicus, se han dividido en tres especies diferentes. Tras estudiar la genética de poblaciones repartidas por toda la Península Ibérica se sabe que la más antigua es la lagartija occidental ibérica. Esta especie se ha descrito a partir de ejemplares de Colmenar del Arroyo.
Ejemplar de Psammodromus occidentalis en su medio ambiente.
Localización de las poblaciones y separación de las tres especies de lagartijas cenicientas estudiadas.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


Ochthebius (Enicocerus) aguilerai Ribera, Castro y Hernando, 2010

Es un escarabajo acuático endémico de Guadarrama y Gredos, originado en el Mioceno. La distribución del subgénero, exclusivo de arroyos de montaña, hace muy interesante el estudio de su evolución y diversificación, para lo que se utilizaron técnicas moleculares en los laboratorios del Museo.

Ejemplar hembra de Ochthebius (Enicocerus) aguilerai 
Ejemplar macho de Ochthebius (Enicocerus) aguilerai 
Investigadores en los arroyos de colecta de la nueva especie.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ 
Islamia pallida Arconada y Ramos, 2006

Pequeñísimo caracol acuático caracterizado por su color blanquecino, de ahí su nombre específico. Se encontró en una fuente de Patones de Abajo, Madrid.

Fotografías al microscopio de los ejemplares utilizados para describir la especie, es decir, el Holotipo y los Paratipos.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Minibiotus gumersindoi Guil y Guidetti, 2005

Los tardígrados son animales microscópicos muy resistentes que viven en los más variados ambientes. Esta especie se  descubrió por primera vez entre musgos, junto a la Estación Biológica El Ventorrillo en la Sierra de Guadarrama. Pero curiosamente también se ha encontrado en Canarias, en zonas muy secas de origen volcánico que nada tienen que ver con el hábitat serrano. Esta circunstancia suele ocurrir con los tardígrados, al ser transportados por los movimientos del aire y sobrevivir en casi cualquier circunstancia.


Arriba, ejemplar utilizado en la descripción de la especie, Holotipo, con algunos de los detalles anatómicos más importantes.

Localidad Tipo de Minibiotus gumersindoi, es decir, lugar donde se encontraron por primera vez los ejemplares que se utilizaron para describir la especie.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Hispania vulturis Martínez, Criado-Fornelio, Lanzarot, Fernández-García, Rodríguez-Caabeiro y Merino, 2004

Los pentastómidos son unos crustáceos en forma de gusano, parásitos de las cavidades internas de distintos vertebrados. Este nuevo género y especie se encontró en los sacos aéreos de un buitre negro fallecido en un centro de recuperación de fauna.

Ejemplar Tipo mostrado en la publicación de la descripción de la especie.
Buitre negro en la Sierra de Guadarrama, especie en cuyos sacos aéreos se encontró el parásito.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Axonopsis (Brachypodopsis) guadarramensis G.-Valdecasas, 1981

Es un ácaro acuático encontrado en el Arroyo de la Solana, La Acebeda, Madrid. Se descubrió durante un intensivo programa de muestreo en la Sierra de Guadarrama y de ahí viene su nombre.

Ejemplar de Axonopsis guadarramensis fotografiado con el microscopio de fluorescencia.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Lluciapomaresius stalii (Bolívar, 1877)

Esta chicharra de montaña fue descrita a partir de ejemplares encontrados en El Escorial a finales del siglo XIX. Su descubridor, Ignacio Bolívar, fue director del Museo Nacional de Ciencias Naturales y el promotor de la creación de la Estación Biológica El Ventorrillo.

Ejemplar macho de Lluciapomaresius stalii sobre piornos serranos. 
Ejemplar hembra de Lluciapomaresius stalii. 
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ



Graellsia isabellae (Graells 1849)
Llamada “la mariposa más bella de Europa”. Últimamente había sido renombrada como Actias isabellae, y así lo había reflejado yo en la primera versión de esta entrada, pero parece ser que los últimos trabajos genéticos indican que no, que era válido Graellsia isabellae, pues la distancia genética con el género Actias es lo suficientemente grande como para considerarla un género diferente y muy singular, casi como un fósil viviente que ha sobrevivido en Europa. El nombre original que le puso Graells, Saturnia isabellae, también lo asemejaba a especies americanas. Isabellae es en honor a la reina Isabel II y un servidor está convencido de que con lo humildemente que le dedicaba el nombre de la especie a la reina, él nunca habría admitido que años después pusiesen su nombre Graellsia al género por delante del de su reina.
Se encontró por primera vez en los Pinares Llanos de Peguerinos. D. Mariano de la Paz Graells fue un ilustre miembro del entonces llamado Real Museo de Ciencias Naturales y director del Real Jardín Botánico. Se dice que fue su perrito el que le alertó de la presencia de la mariposa posada en un pino, la que dio origen a la descripción de esta especie.
Neotipo de Graellsia isabellae. Ante la pérdida del Holotipo se designó un nuevo ejemplar Tipo 
de la misma localidad de captura que el original.
Lámina de la descripción de la especie, entonces denominada Saturnia isabellae.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Iberodorcadion perezi (Graells, 1849)

Sólo se encuentra en la Sierra de Guadarrama y presenta variedades distintas en los diferentes picos y cuerdas. El expedicionario e investigador del Museo, Manuel Martínez de la Escalera, los estudió y representó en una histórica caja de la Colección de Entomología.
Ejemplar de Iberodorcadion perezi fotografiado en la Estación Biológica El Ventorrillo
Caja entomológica histórica original donde Manuel Martínez de la Escalera ordenó una colección de Iberodorcadion representando la distribución y variación de las distintas especies en la Sierra de Guadarrama.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


El contenido de este artículo es una parte de los paneles de la exposición "Las Top-ten y el proyecto BHLE" del Museo Nacional de Ciencias Naturales, promovida por el investigador Antonio García-Valdecasas, miembro del International Institute of Species Exploration (Instituto Internacional para la Exploración de las Especies). 
En esa exposición se muestran las diez especies que cada año, desde el 2008, se seleccionan como más llamativas, importantes o curiosas para acercar al gran público el trabajo de los taxónomos.
Para su itinerancia, a la exposición original le hemos añadido una selección de especies descritas por personal que trabaja o ha trabajado en el Museo. Habrá un Top-ten de especies descritas en cualquier lugar del mundo y la que aquí se presenta, con especies descritas en la Sierra de Guadarrama.
Muy pronto esta exposición viajará a los pueblos de la Sierra para que pueda ser vista por sus vecinos.

jueves, 23 de enero de 2014

Tardígrados, microscópicos "ositos de agua" en la Sierra de Guadarrama.

INVESTIGACIÓN

¿Osos en la sierra de Guadarrama? pues sí, pero de tamaño diminuto y sin nada que ver con los pardos plantígrados. Habitan bosques microscópicos que existen donde nuestra vista no alcanza, entre musgos, líquenes y hongos del suelo... ¡y en muchos otros inesperados lugares!
Tardígrado marino, Echiniscoides sp. 

De los grupos animales que se han estudiado en la Estación Biológica El Ventorrillo hay uno que destaca sobre los demás por lo desconocido, tanto para el público en general como para naturalistas e incluso científicos. Y eso que son unos animales que se encuentran en todas partes, desde lo más alto de la cordillera del Himalaya hasta las más profundas fosas oceánicas, desde ambos polos hasta el ecuador, en aguas dulces y marinas, sobre plantas y en especial en musgos y líquenes, en cuevas o en suelos, entre los granos de arena con una mínima cantidad de agua que les cubra. Los hay incluso flotando en el aire, hasta a 50 km de altura, formando parte del aeroplancton.
Tardígrado de río, Dactylobiotus parthenogeneticus, en el momento de poner los huevos a la vez que realiza la muda y deja su piel (exuvia) cubriéndolos. De esta manera algunos tardígrados proporcionan una protección extra a sus puestas.

Se les ha llamado "ositos de agua" por el aspecto rechoncho que tienen y porque se mueven como gateando con sus cuatro pares de patas terminadas en uñas. Pero aunque vivan en el agua no son nadadores. Son seres microscópicos, los más grandes no miden más de 2 mm y los más pequeños menos de 0,05 milímetros. 
Esquema del sistema digestivo de un tardígrado.

Los tardígrados tienen una gran capacidad para "detener la vida" cuando las condiciones les son adversas. Ese fenómeno se denomina científicamente criptobiosis. Eso les permite sobrevivir en unas condiciones que parecen imposibles, como el frío extremo, calor hasta 150ºC, radiaciones letales para otros seres vivos, falta de oxígeno, exceso de sal, incluso en el vacío. Por eso han sido objeto de experimentación en el espacio, observándose que pueden sobrevivir y, de vuelta a la tierra, son capaces de reproducirse sin sufrir ninguna mutación. 
Esquema del sistema excretor de un tardígrado.


Se alimentan de plantas y algas, de bacterias y de otros seres vivos microscópicos de su entorno, llegando a funcionar como superdepredadores en la cadena alimenticia de algunos de sus microscópicos ambientes. Pero a su vez también pueden ser presa de ácaros, larvas, gusanos y otros pequeños depredadores.
Esquema del sistema nervioso de un tardígrado.

En la Península Ibérica se han encontrado 131 especies distintas de tardígrados. De ellas 48 se hallaron en la Sierra de Guadarrama durante la realización de la tesis de la doctora Noemí Guil y en las muestras de El Ventorrillo llegaron a identificarse 19, lo que supone un 40% de las especies encontradas en la Sierra.

En los "árboles de la vida", los esquemas donde se intenta reflejar el parentesco evolutivo entre los diferentes grupos de seres vivos, los tardígrados aún se sitúan en un lugar incierto, junto a los artrópodos (que incluye a los insectos, crustáceos, arañas y otros invertebrados) y los nematodos, dos grupos animales aparentemente muy diferentes, pero con los que comparten independientemente algunos caracteres anatómicos y moleculares.

Esquema donde se muestran los posibles ciclos vitales que pueden desarrollar los tardígrados. Es curioso que puedan reproducirse sexualmente, con individuos machos y hembras independientes, ser hermafroditas, machos y hembras a la vez, y por partenogénesis, cuando sólo hay hembras que pueden reproducirse sin necesidad de machos.
Es un grupo tan desconocido en España que solo se han hecho dos tesis doctorales sobre ellos, una hace más de medio siglo y la otra podemos decir con orgullo que en la Sierra de Guadarrama, finalizada en el 2008 por Noemí Guil López y dirigida por dos científicas del Museo Nacional de Ciencias Naturales, las doctoras Annie Machordom y Ana Isabel Camacho.

Se puede destacar de esta tesis doctoral el descubrimiento de dos nuevas especies para la Ciencia: Minibiotus gumersindoi Guil & Guidetti, 2005 y Macrobiotus ciprianoi Guil et al., 2005. Además, se han encontrado dos nuevos registros para Europa: la especie Milnesium tetralamellatum Pilato & Binda, 1991, que anteriormente se había encontrado en África, y la especie Milnesium eurystomum Maucci, 1988, que se encontró en El Ventorrillo, cuando hasta entonces se conocía de lugares tan lejanos como Groenlandia, Argentina y Chile. Los tardígrados pueden viajar en el aire, sobre las aves migratorias y otros animales, así como en los medios de transporte humanos por lo que su distribución es de lo más imprevisible.

Para saber más sobre los tardígrados existe una completa página web basada en la Tesis doctoral de Noemí Guil.
Enlace: http://www.tardigrada.es/

Publicaciones sobre los tardígrados de la misma autora:
1. N. Guil & G. Giribet. 2012. A comprehensive molecular phylogeny of tardigrades -adding genes and taxa to a poorly resolved phylum-level phylogeny.Cladistics 28, 21 - 49.
2. N. Guil. 2011. Chapter 13: Molecular approach to micrometazoan´s speciationAre they here, there and everywhere?. In: Biogeography of microorganisms, is everything small everywhere? Ed.: D. Fontaneto.
3. N. Guil, J. Hortal, S. Sánchez-Moreno & A. Machordom. 2009. Effects of macro and micro-environmental factors on the species richness of terrestrial tardigrade assemblages in an Iberian mountain environment. Landscape Ecology24, 375 - 390.
4. N. Guil, S. Sánchez-Moreno & A. Machordom. 2009. Local biodiversity patterns in micrometazoans: Are tardigrades everywhere?. Systematics and Biodiversity 7, 259 - 263.
5. N. Guil & G. Giribet. 2009. Fine scale population structure in the Echiniscus blumi-canadensis series (Heterotardigrada, Tardigrada) in an Iberian mountain range—when morphology fails and ecology explains most of the genetic structure.Molecular Phylogenetics and Evolution 51, 606 - 613.
6. N. Guil. 2008. New records and population variability on Iberian tardigrades (Tardigrada), with comments on the species of the Echiniscus blumi-canadensisseries. Zootaxa 1757, 1 - 30.
7. N. Guil & F.J. Cabrero-Sañudo. 2007. Analysis of the species description process of a little known invertebrate group: the limnoterrestrial tardigrades (Bilateria, Tardigrada). Biodiversity and Conservation 16, 1063 - 1086.
8. N. Guil. 2004. Los tardígrados terrestres de la Sierra de Guadarrama: Diversidad, Taxonomía y Filogenia. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid. 808 páginas.
9. N. Guil. 2002. Diversity and distribution of tardigrades (Bilateria, Tardigrada) from the Iberian Peninsula, Balearic Islands and Chafarinas Islands.Graellsia 58, 75 - 94.