jueves, 14 de agosto de 2014

Las mariposas son para el verano

CUADERNO DE CAMPO
Parnassius apollo de la Sierra de Guadarrama.
Realmente las mariposas, como tantos otros insectos, se pueden observar casi en cualquier época del año. Solo es necesario que en algún rincón, del bosque o de la montaña, el sol caliente lo suficiente como para que se activen. Para buscar su alimento siempre hay alguna planta de las que florecen en otoño, invierno o primavera temprana, aunque su entorno esté cubierto de nieve.
Pero sin duda la mejor época para salir al campo a ver mariposas es pleno verano, cuando el calor aprieta y sus plantas favoritas están en plena floración.
Hay dos tipos de plantas importantes para las mariposas: sus plantas nutricias, que son aquellas de las que se alimentan sus orugas, las cuales nos pasan desapercibidas la mayoría de las veces, y las que tienen flores con néctar abundante para alimentar a las mariposas adultas. El néctar es un alimento muy rico en hidratos de carbono y las mariposas lo necesitan para poder volar.
En nuestra Sierra de Guadarrama tenemos la suerte de contar con una gran variedad de lepidópteros, que así es como se denomina científicamente a este orden de insectos. Ese nombre quiere decir con escamas (lepido) en las alas (pteros) y esas microscópicas escamas son las que le dan color a las alas. 
Los lepidópteros se dividen en dos grandes grupos:
- Los ropalóceros, que son las mariposas diurnas de grandes y coloridas alas que pliegan juntándolas en posición vertical
- Los heteróceros, a las que se suele dar el nombre genérico de polillas, pero que incluye a muchas y muy variadas familias. Algunas, además, son diurnas y muy coloridas. La mayoría de ellas pliegan las alas sobre su dorso.
Vamos a hacer un pequeño repaso muy general a las especies más comunes, fáciles de ver y de identificar. Más adelante espero poder dedicar otras entradas a los diferentes grupos con sus peculiaridades.


ROPALOCEROS

FAMILIA PIERIDAE
A los piéridos pertenecen las conocidas mariposas de la col, Pieris, de inquieto vuelo y que casi nunca se posan. La mayoría son blancas, pero también las hay de color amarillo, como el género Colias, y otras especies de gran belleza.
Pieris napi. Una de las diversas mariposas llamadas blancas de la col. Su nombre específico, napi, se refiere a Brassica napus, la colza, una crucífera entre sus posibles plantas nutricias.
FAMILIA PAPILIONIDAE
Los papiliónidos son quizas la familia con las especies más grandes y llamativas. Tienen un vuelo muy característico, planeado para ahorrar energía. Casi todas son de gran tamaño. Hay cinco especies en la Península y cuatro de ellas las podemos encontrar en nuestra Sierra.
Parnassius apollo, una joya de nuestra faunaes la especie de montaña por excelencia, hay subespecies distintas en las diferentes cordilleras ibéricas. 
También es muy característico de esta familia la presencia de colas al final de las alas posteriores, como ocurre en Papilio e Iphiclides, lo que les aporta un extra de exotismo.
Iphiclides podalirius

FAMILIA NYMPHALIDAE
Los ninfálidos son la familia con mayor y más variado número de especies dentro de las diurnas, hay especies de muy hermoso y contrastado colorido y también de colores pardos que pasan desapercibidas. Son de tamaño mediano y grande.
Es curioso que quizás las más coloridas tengan por plantas nutricias a cardos y ortigas, lo que nos puede hacer pensar que esas "malas hierbas" nos están aportando un extra de belleza a nuestros campos y, como cualquier otra planta, tienen su lugar en el ecosistema.
Inachis io. Sus orugas se alimentan de las ortigas y los adultos de encuentran libando de las zarzas y rosales en los claros de bosque.

Aglais urticae. Su planta nutricia son también las ortigas y de ahí su nombre.

Vanessa cardui, cuya planta nutricia para las orugas son los cardos y también en ellos liban las mariposas.


Los géneros de color anaranjado con puntos y líneas oscuras, como Argynnis, Issoria, Brenthis y otros parecidos son complicadas de diferenciar por los no expertos, pero Issoria lathonia es muy agradecida en ese aspecto, porque es abundante y al plegar las alas nos mostrará unas grandes manchas de aspecto metálico, como el latón.
Issoria lathonia. fácil de distinguir por las manchas de brillo metálico en la parte inferior de sus alas.
También tienen su complicación las blanquinegras Melanargia, de las que tenemos cuatro especies en nuestra zona de campeo. La más común en la Sierra es Melanargia lachesis. Todas ellas son muy visibles pues son muy activas y se posan sobre todo tipo de flores.
Melanargia lachesis tomando el sol sobre los helechos en un claro del pinar

Hay muchas otras especies que no son tan llamativas, su estrategia es pasar desapercibidas, especialmente cuando se posan en el suelo. Algunas de ellas, además, no tienen inconveniente incluso en inclinarse y hasta tumbarse, para orientarse respecto al sol y al juego de luces y sombras.
Los géneros Hipparchia y Brintesia son de color casi negro con una banda blanca bastante llamativa en el dorso, pero cuando se posan la parte inferior de sus alas se camuflan perfectamente con el suelo y las cortezas.
Hipparchia hermione. Estas mariposas tienen la costumbre de posarse en medio de los caminos para tomar el sol y chupar las sales minerales cuando el suelo está húmedo. 

Del género Erebia hay muchas especies con una distribución muy reducida, la que podemos encontrar muy abundantemente en Guadarrama es Erebia meolans, que también tiene la costumbre de posarse en el suelo y casi nunca sobre flores altas. Posada es de color muy oscuro y apenas se distinguen unos pequeños ocelos, pero si se observa con las alas abiertas, lo que es complicado, nos mostrará unos preciosos ocelos negros con pupilas blancas sobre una banda rojiza y brillante.
Erebia meolans, con las alas entreabiertas.

Algo parecido, aunque más discretas de coloración, ocurre con los géneros Pyronia, Maniola, Coenonympha y otros, que son las más pequeñas de la familia y suelen volar a ras de suelo, incluso en zonas sombreadas del interior del pinar, y desaparecen de la vista al posarse entre la hojarasca y las ramitas. 
Pyronia tithonus, camuflada en el suelo del pinar. Es el mismo ejemplar con las alas plegadas y abiertas. Este género se diferencia de otros por tener dos pupilas blancas en el interior de los ocelos.
FAMILIA LYCAENIDAE
Los licénidos son las más pequeñitas de nuestras mariposas diurnas, pero no por ello menos bonitas. Entre ellas hay verdaderas obras de arte, sobre todo las de coloración azul. Además, no escatiman en adornos, como todo tipo de ocelos y pequeñas colas en las alas posteriores. Lo pequeño es hermoso, pero hay que acercarse para apreciarlo.
Lycaena phlaeas, quizás la especie más abundante en la Sierra, se reconoce fácilmente porque las alas posteriores son de color pardo, cosa muy rara en esta familia.

Una de las características de esta familia es que en muchas especies el diseño y la coloración es distinta en el macho y en la hembra. A veces, incluso tan diferente como que el macho es de color azul y la hembra parda.
Lycaena virgaureae. A la izquierda el macho, que es de color anaranjado muy llamativo y a la derecha la hembra con el dorso de las alas manchadas.

También son muy fáciles de reconocer como pertenecientes a esta familia las pequeñas mariposas azules de inquieto vuelo. Hay quien las llama azulejos.
Lampides boeticus, no es uno de los licénidos más azules, pero muestra unos bonitos ocelos y pequeñas colas en sus alas traseras, que las hacen inconfundibles.
FAMILIA HESPERIDAE
Los espéridos son una singular familia que suele pasar desapercibida por su pequeño tamaño pero que, de vez en cuando, puede verse tanto en las flores como en el suelo. Tienen las alas cortas que pliegan de una manera curiosa y el cuerpo y la cabeza grande. Algunas especies son difíciles de diferenciar por los no especialistas.
Hesperia comma

HETEROCEROS


Por méritos propios terminaremos con unas mariposas que aún estando clasificadas dentro de las llamadas nocturnas se pueden ver fácilmente durante el día.

FAMILIA EREBIDAE
El de los erébidos es un grupo con mariposas de formas, colores y tamaños muy variados, pero hay un par de ellas especialmente llamativas y fáciles de ver. Por ejemplo la llamada gitana atigrada, Atlantartia tigrina.
Atlantarctia tigrina, cuya planta nutricia son las genistas que pueden encontrarse en la mayoría de las cotas serranas.

Hay otra especie llamativa, aunque es más fácil ver sus orugas que las mariposas adultas, ya que tienen un periodo de vuelo relativamente breve y una sola generación. Se trata de la llamada mariposa cinabrio, Tyria jacobaeae, cuya planta nutricia es la hierba de Santiago, Senecio jacobaea. Sus llamativas orugas, con largos pelos urticantes y el color amarillo y negro, así como las mariposas negras y rojas, nos indican claramente que tienen algún peligro. En efecto, estos insectos están cargados de veneno, principalmente cianuro, que obtienen de los senecios de los que se alimentan. Los senecios se defienden así de ser comidos por el ganado pero no de las orugas, que aprovechan ese veneno en su propia defensa.
Orugas de Tyria jocobaeae sobre senecio, su planta nutricia. Los colores amarillos y negros nos indican el peligro como la señalización de alta tensión.
Para saber un poco más de la relación entre la mariposa y su planta nutricia recomiendo leer el artículo de ESTE ENLACE.

Adulto de Tyria jacobaeae.

FAMILIA ZYGAENIDAE
La mariposa cinabrio nos recuerda mucho a otras de color también negro y rojo que se suelen ver en lo alto de las flores, pero no, no está emparentada con ellas. Los zigénidos son un caso de mimetismo y convergencia evolutiva porque utilizan el mismo sistema de defensa: cargarse con sustancias tóxicas procedentes de sus plantas nutricias y llamar la atención con colores negros, amarillos y rojos.
Zygaena filipendulae, pareja en cópula y un ejemplar más. Estas mariposas suelen encontrarse agrupadas sobre las flores con mucha frecuencia, aunque solo en cortos periodos de tiempo.

FAMILIA SPHINGIDAE
Los esfíngidos son mariposas generalmente nocturnas, algunas bastante grandes, pero hay una especie ibérica  que vuela durante el día. No podía faltar en este listado, es la esfinge colibrí, Macroglossum stellatarum, una mariposa muy popular, que se puede ver incluso en pleno invierno. Se mueve como los pajarillos que le dan nombre, volando hacia delante y hacia atrás metiendo su lengua entre las flores. Por cierto que su nombre científico "Macroglossum" quiere decir "lengua grande".
Macroglossum stellatarum extendiendo su lengua hacia la flor de un cardo.

Las mariposas son una buena excusa para salir al campo a hacer algo concreto, la variedad de especies nos invita a buscar y coleccionar, pero ojo, sus imágenes, no los ejemplares. Es mucho mejor conservar su imagen en vida que sus cadáveres pinchados en un alfiler. Dejemos eso para las colecciones científicas de los museos. Además, la mayoría son especies protegidas y algunas están en peligro, seamos respetuosos: Se miran y disfrutan, pero no se tocan. Al tocarlas se les caen las escamas de las alas y dificultamos su facultad para volar y para conseguir reproducirse.

En la sección LIBROS hay una reseña de la guía Mariposas por la Vida, muy recomendable.
Además, tengo que agradecer a los expertos de Biodiversidad Virtual su ayuda para determinar muchas de las especies de la zona y la elaboración de las Taxofichas que pueden consultarse AQUÍ

miércoles, 23 de julio de 2014

Especies descritas por investigadores del Museo en el resto del mundo

INVESTIGACIÓN
Incluida entre las actividades de la Semana de la Montaña de Cercedilla, el jueves 17 de julio se inauguró en el Museo del Esquí la exposición temporal del MNCN "Top-ten, describiendo las especies". En realidad solo se pudieron colocar un reducido numero de paneles, ya que el espacio era escaso y tenía que ser compartido con otras actividades, pero se pudieron incluir los correspondientes a especies de la Sierra de Guadarrama y otros lugares del mundo descritas por investigadores del Museo.
El Alcalde de Cercedilla, D. Fco. Javier de Pablo García, en el momento de presentar al codirector del Parque Nacional, el el centro de la foto. Foto David Fernández, tomada del Facebook oficial del Ayuntamiento.

Previo al acto de inauguración el codirector del Parque Nacional de Guadarrama, D. Pablo Sanjuanbenito, ofreció una interesante charla sobre las oportunidades de desarrollo que el Parque supone para Cercedilla y pueblos del entorno.
A continuación, el Director del Museo, Dr. Santiago Merino, inauguró la exposición y un servidor explicó brevemente los objetivos de la muestra y la intención del MNCN de colaborar con los pueblos de la Sierra para dar a conocer sus investigaciones y sensibilizar sobre la conservación del medio ambiente y particularmente de la Sierra de Guadarrama.
Director del Museo, Santiago Merino y Jesús Dorda, uno de los comisarios de la exposición, en un momento de la presentación. Los dos del centro a izquierda y derecha respectivamente. Foto David Fernández, tomada del Facebook oficial del Ayuntamiento.
La primera parte de la exposición muestra, en forma de cómic y de manera entretenida, el por qué de los nombres científicos. Se explica a través de la conversación entre un lobo, que se encuentra una garrapata, y Carlos Linneo, el autor de la nomenclatura científica tal y como la conocemos hoy en día.

Uno de los paneles expuestos. Foto David Fernández, tomada del Facebook oficial del Ayuntamiento.

En la anterior entrada de este blog mostramos el "Top-ten" de especies descritas en la Sierra de Guadarrama. En Cercedilla se expuso además una selección "Top-ten" de especies descritas por investigadores del Museo en cualquier lugar del mundo. Las vamos a mostrar a continuación, empezando por las más recientes:

Hepatozoon peircei Merino, Martínez, Masello, Bedoya y Quillfeldt, 2014

Es un protozoo parásito que se ha encontrado infectando los glóbulos rojos de la sangre de aves marinas de la familia Hydrobatidae, en concreto en paíño negro (Oceanodroma melania) en México.


Vejdovskybathynella vasconica Camacho, Dorda y Rey, 2013
Las batinelas son crustáceos diminutos, de apenas medio milímetro, que viven en agua dulce subterránea e intersticial. Son muy difíciles de encontrar, son ciegos, sin color, arcaicos, malos nadadores, longevos y sin ciclos reproductivos definidos dado en ambiente en el que viven. Esta especie se encontró en la cueva de Goikoetxe, en Bilbao.

Proctoporus iridescens Goicoechea, Padial, Chaparro, Castroviejo-Fisher y De la Riva, 2013



Es una lagartija endémica de los bosques y páramos húmedos andinos de los departamentos de Puno y Cusco, en Perú. Se distingue de todas las demás especies del género por el característico brillo irisado de sus escamas.






Salaria atlantica Doadrio, Perea y Yahyaoui, 2011
Blénido descubierto en el río Ouerra, cuenca del Sebou, Marruecos. Esta familia tiene más de 400 especies marinas pero solo unas pocas de agua dulce. De aguas limpias y oxigenadas, está en peligro de extinción, como le ocurre a la especie Salaria fluviatilis en la Península Ibérica.

Omophorus (Sinomophorus) rongshuWang, Alonso-Zarazaga, Ren, Zhang, 2011
Descubierta entre los ejemplares no estudiados de la colección del Instituto de Zoología de la Academia de Ciencias de la R.P. China. El género era desconocido en Asia. El nombre específico se debe a la higuera donde se encontró, en chino:  , róngshù.


Liophidium pattoni Vieites, Ratsoavina, Randrianiaina, Nagy, Glaw y Vences, 2010
Serpiente descrita recientemente para Madagascar. Destaca por su brillante colorido no siendo agresiva ni venenosa. Se ha encontrado en bosques primarios y poco alterados. Se alimenta de pequeños vertebrados del suelo forestal.
Euryleptodes galikias Noreña, Marquina, Pérez y Almon, 2004
Este espectacular gusano de apenas 3cm de longitud y color limón o naranja brillante, se encontró en la Ría de Arosa (Galicia). Este género solo cuenta con tres especies conocidas y ésta es la única del Atlántico.


Mylabris deferreri Ruiz & García-París, 2004
El mascaflor bético es una llamativa especie de escarabajo redescubierto en las faldas del Pico de la Sagra (Granada). Los primeros ejemplares se encontraban en la colección del MNCN, colectados por el insigne entomólogo Manuel Martínez de la Escalera. Es endémica del sureste peninsular, en las Sierras Béticas.

Pseudoeurycea ruficauda Parra-Olea, García-París, Hanken y Wake, 2004
La salamandra de cola amarilla es arborícola y habita en los bosques de Oaxaca, México. Los primeros en descubrirse eran juveniles y tan singulares que la especie se pudo describir con ellos. Los adultos se localizaron años más tarde en las plantas epifitas de los árboles. Sólo se conoce de los contrafuertes occidentales de la Sierra Mazateca.


Telmatobius yuracare De la Riva, 1994
Rana acuática, endémica de los bosques andinos de Bolivia central. Casi se puede dar por extinguida, ya que está afectada por la quitridiomicosis, enfermedad provocada por un hongo que está diezmando las poblaciones de muchas especies de anfibios en todo el mundo. Este ejemplar macho es probablemente el último de su especie, vive en un centro de conservación de anfibios de Cochabamba.


miércoles, 11 de junio de 2014

Especies de Guadarrama descritas por investigadores del Museo

INVESTIGACIÓN

Una parte muy importante de la investigación que se hace en el Museo Nacional de Ciencias Naturales es la relacionada con el descubrimiento de nuevas especies y su clasificación, la ciencia llamada Taxonomía. No se puede decir que sea una especialidad de moda, aunque es fundamental para conocer la Biodiversidad, esa palabra sí que lo está, y para que otros científicos puedan saber con qué especies están trabajando y que relaciones de parentesco evolutivo tienen con las demás.

El Museo tiene una tradición en Taxonomía tan larga como su propia historia y entre las especies descritas por su personal hay muchas estudiadas y encontradas en la Sierra de Guadarrama y algunas de ellas desde la Estación Biológica El Ventorrillo. Las tres últimas especies que presentamos fueron descubiertas en el siglo XIX y nos muestran hasta qué punto seguimos el camino iniciado por nuestros predecesores. Por su interés y curiosidad hemos seleccionado este particular “Top-ten”:

Aulacidea pilarae Nieves-Aldrey, 2012

Avispilla (cinípido) formadora de agallas en las cabezuelas florales de la planta asterácea Serratula nudicaulis. Se encontró en el Valle del Lozoya (Madrid). Son muy conocidas las agallas en árboles y arbustos, pero no tanto en herbáceas, donde hay un interesante campo de investigación. Las agallas, son un precioso ejemplo de coevolución planta-insecto.

Ejemplar hembra de Aulacidea pilarae.
Ejemplar macho de Aulacidea pilarae
Corte de la cabezuela floral de Serratula nudicaulis, con las agallas y las larvas en su interior. 
Plantas de Serratula nudicaulis, en el lugar donde se descubrió la especie Aulacidea pilarae, es decir, su Localidad Tipo.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


Psammodromus occidentalis Fitze, González-Jimena, San-José, San Mauro y Zardoya, 2012

Las hasta ahora conocidas como lagartijas cenicientas, Psammodromus hispanicus, se han dividido en tres especies diferentes. Tras estudiar la genética de poblaciones repartidas por toda la Península Ibérica se sabe que la más antigua es la lagartija occidental ibérica. Esta especie se ha descrito a partir de ejemplares de Colmenar del Arroyo.
Ejemplar de Psammodromus occidentalis en su medio ambiente.
Localización de las poblaciones y separación de las tres especies de lagartijas cenicientas estudiadas.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


Ochthebius (Enicocerus) aguilerai Ribera, Castro y Hernando, 2010

Es un escarabajo acuático endémico de Guadarrama y Gredos, originado en el Mioceno. La distribución del subgénero, exclusivo de arroyos de montaña, hace muy interesante el estudio de su evolución y diversificación, para lo que se utilizaron técnicas moleculares en los laboratorios del Museo.

Ejemplar hembra de Ochthebius (Enicocerus) aguilerai 
Ejemplar macho de Ochthebius (Enicocerus) aguilerai 
Investigadores en los arroyos de colecta de la nueva especie.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ 
Islamia pallida Arconada y Ramos, 2006

Pequeñísimo caracol acuático caracterizado por su color blanquecino, de ahí su nombre específico. Se encontró en una fuente de Patones de Abajo, Madrid.

Fotografías al microscopio de los ejemplares utilizados para describir la especie, es decir, el Holotipo y los Paratipos.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Minibiotus gumersindoi Guil y Guidetti, 2005

Los tardígrados son animales microscópicos muy resistentes que viven en los más variados ambientes. Esta especie se  descubrió por primera vez entre musgos, junto a la Estación Biológica El Ventorrillo en la Sierra de Guadarrama. Pero curiosamente también se ha encontrado en Canarias, en zonas muy secas de origen volcánico que nada tienen que ver con el hábitat serrano. Esta circunstancia suele ocurrir con los tardígrados, al ser transportados por los movimientos del aire y sobrevivir en casi cualquier circunstancia.


Arriba, ejemplar utilizado en la descripción de la especie, Holotipo, con algunos de los detalles anatómicos más importantes.

Localidad Tipo de Minibiotus gumersindoi, es decir, lugar donde se encontraron por primera vez los ejemplares que se utilizaron para describir la especie.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Hispania vulturis Martínez, Criado-Fornelio, Lanzarot, Fernández-García, Rodríguez-Caabeiro y Merino, 2004

Los pentastómidos son unos crustáceos en forma de gusano, parásitos de las cavidades internas de distintos vertebrados. Este nuevo género y especie se encontró en los sacos aéreos de un buitre negro fallecido en un centro de recuperación de fauna.

Ejemplar Tipo mostrado en la publicación de la descripción de la especie.
Buitre negro en la Sierra de Guadarrama, especie en cuyos sacos aéreos se encontró el parásito.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Axonopsis (Brachypodopsis) guadarramensis G.-Valdecasas, 1981

Es un ácaro acuático encontrado en el Arroyo de la Solana, La Acebeda, Madrid. Se descubrió durante un intensivo programa de muestreo en la Sierra de Guadarrama y de ahí viene su nombre.

Ejemplar de Axonopsis guadarramensis fotografiado con el microscopio de fluorescencia.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Lluciapomaresius stalii (Bolívar, 1877)

Esta chicharra de montaña fue descrita a partir de ejemplares encontrados en El Escorial a finales del siglo XIX. Su descubridor, Ignacio Bolívar, fue director del Museo Nacional de Ciencias Naturales y el promotor de la creación de la Estación Biológica El Ventorrillo.

Ejemplar macho de Lluciapomaresius stalii sobre piornos serranos. 
Ejemplar hembra de Lluciapomaresius stalii. 
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ



Graellsia isabellae (Graells 1849)
Llamada “la mariposa más bella de Europa”. Últimamente había sido renombrada como Actias isabellae, y así lo había reflejado yo en la primera versión de esta entrada, pero parece ser que los últimos trabajos genéticos indican que no, que era válido Graellsia isabellae, pues la distancia genética con el género Actias es lo suficientemente grande como para considerarla un género diferente y muy singular, casi como un fósil viviente que ha sobrevivido en Europa. El nombre original que le puso Graells, Saturnia isabellae, también lo asemejaba a especies americanas. Isabellae es en honor a la reina Isabel II y un servidor está convencido de que con lo humildemente que le dedicaba el nombre de la especie a la reina, él nunca habría admitido que años después pusiesen su nombre Graellsia al género por delante del de su reina.
Se encontró por primera vez en los Pinares Llanos de Peguerinos. D. Mariano de la Paz Graells fue un ilustre miembro del entonces llamado Real Museo de Ciencias Naturales y director del Real Jardín Botánico. Se dice que fue su perrito el que le alertó de la presencia de la mariposa posada en un pino, la que dio origen a la descripción de esta especie.
Neotipo de Graellsia isabellae. Ante la pérdida del Holotipo se designó un nuevo ejemplar Tipo 
de la misma localidad de captura que el original.
Lámina de la descripción de la especie, entonces denominada Saturnia isabellae.
Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ

Iberodorcadion perezi (Graells, 1849)

Sólo se encuentra en la Sierra de Guadarrama y presenta variedades distintas en los diferentes picos y cuerdas. El expedicionario e investigador del Museo, Manuel Martínez de la Escalera, los estudió y representó en una histórica caja de la Colección de Entomología.
Ejemplar de Iberodorcadion perezi fotografiado en la Estación Biológica El Ventorrillo
Caja entomológica histórica original donde Manuel Martínez de la Escalera ordenó una colección de Iberodorcadion representando la distribución y variación de las distintas especies en la Sierra de Guadarrama.

Se puede ver la ficha de Iberfauna pinchando AQUÍ


El contenido de este artículo es una parte de los paneles de la exposición "Las Top-ten y el proyecto BHLE" del Museo Nacional de Ciencias Naturales, promovida por el investigador Antonio García-Valdecasas, miembro del International Institute of Species Exploration (Instituto Internacional para la Exploración de las Especies). 
En esa exposición se muestran las diez especies que cada año, desde el 2008, se seleccionan como más llamativas, importantes o curiosas para acercar al gran público el trabajo de los taxónomos.
Para su itinerancia, a la exposición original le hemos añadido una selección de especies descritas por personal que trabaja o ha trabajado en el Museo. Habrá un Top-ten de especies descritas en cualquier lugar del mundo y la que aquí se presenta, con especies descritas en la Sierra de Guadarrama.
Muy pronto esta exposición viajará a los pueblos de la Sierra para que pueda ser vista por sus vecinos.